
24 y 25 de octubre de 2024, Villagatón, Castilla y León
CIDAS-VI, vente al pueblo
A Brañuelas, en la provincia de León, llegamos en tren y queremos aprovechar para destacar la importancia de mantener el ferrocarril en los pueblos. El tren, una de las maneras de viajar menos contaminante, es un servicio público esencial para vertebrar el territorio rural y combatir la despoblación. Es patente la necesidad de conectar diferentes poblaciones y facilitar las comunicaciones entre el medio rural y el medio urbano. Teniendo las infraestructuras montadas y las estaciones construidas es una acierto mantener y utilizar todos estos recursos para facilitar la conexión entre municipios. El tren ha sido y debe seguir siendo un eje vertebrador y Brañuelas es un claro ejemplo porque la existencia del ferrocarril ha sido un elemento clave para el desarrollo de este pueblo. La llegada del tren a Brañuelas fue un hito importante para el devenir de su historia.
Esta tierra, marcada por un pasado minero, enfrenta hoy el desafío de la despoblación de la mano del proyecto Cidas-Vi (Centros de Innovación, Desarrollo y Avance Sostenible de Villagatón) y es esto lo que hemos venido a conocer. El Cidas-Vi se puso en marcha en el año 2023 gracias a la financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITEC) y se define como “centros de desarrollo y avance” porque buscan trasformar el medio rural desde la cooperación de todas las administraciones públicas para garantizar la prestación de servicios básicos y reactivar económica y socialmente el territorio. Pero también son centros de innovación porque favorecen el emprendimiento y la creación de iniciativas de empleo en actividades sostenibles. El municipio de Villagatón cuenta con 13 núcleos de población y algo más de 650 habitantes. Parte del corazón del Cidas-Vi se encuentra aquí. En Brañuelas nos recibieron Carolina, alcaldesa y Marimar segunda teniente de alcalde, junto a Erika y Vanesa, técnicas del proyecto. Después de sumergirnos durante dos días en este ecosistema nos viene a la cabeza la imagen de una red que conecta pueblos y personas e interacciona con todo ello cubriendo sus necesidades. En el Cidas-Vi se desarrollan actuaciones en el ámbito social, servicios, emprendimiento, turismo y ocio, patrimonio y cultura.
Un proyecto muy ambicioso y necesario. Pero, ¿cómo empezó todo esto? El germen del Cidas-Vi surgió a partir del programa “De paseo por nuestro municipio”, que se puso en marcha desde el Ayuntamiento. “Con este programa pasamos por cada uno de los pueblos y pusimos en valor su patrimonio turístico natural, etnográfico e histórico. En cada población se identificaron los recursos más destacados y, con la colaboración de expertos, se realizaron varias publicaciones”. Para presentar todo el trabajo organizaban una jornada festiva con una ruta por cada municipio que, por supuesto, terminaban con una comida popular. Así, se crearon rutas de senderismo que sirvieron “para que los que vivimos aquí conociéramos lo que tenemos y para que la gente de fuera pudiera venir a visitarnos”. En el proceso tomaron conciencia de todo el potencial que tenían alrededor: “no conocíamos a las gentes, las historias, el patrimonio. Había gente que venía y lo valoraba. Eso nos sirvió para ver que teníamos muchas cosas interesantes, creérnoslo, sentir que teníamos un potencial importante y convertirlo en recursos para el emprendimiento”, nos explicó Carolina.
De esta manera, en Brañuelas decidieron recuperar la historia del ferrocarril. Se rehabilitaron seis espacios de Adif en desuso para crear el museo del ferrocarril, cuatro viviendas sociales dentro de la estación, habilitar un espacio para el emprendimiento e instalar una maqueta del pueblo. El museo, que se encuentra en la antigua casa dormitorio de los ferroviarios, representa la tradición del tren en Brañuelas, remontándose a 1868. “Porque Brañuelas es un hito en la historia del ferrocarril en España ya que fue una de las primeras líneas electrificadas”, nos contó Ana directora del museo. Se rehabilitó un antiguo depósito de agua, elemento imprescindible para comprender la historia de la extracción de carbón y el desarrollo ferroviario del noroeste español, también se hizo la recreación de un pozo minero, realizado por exmineros de la localidad y, además, la casa del sobrestante, que ha pasado a convertirse en un bar-restaurante que combina la comida tradicional con un diseño moderno y acogedor: Anden 25. Una apuesta arriesgada que ha puesto a Brañuelas en el mapa gracias a la visión de Saúl, un joven emprendedor que apostó por esta idea. Lo vemos de nuevo (Kuartango), lo que era un problema, con esas construcciones en deterioro, se convirtió en una oportunidad.
Una vez la rueda en marcha se dieron cuenta de la cantidad de cosas interesantes que tenían en la zona. Llegó el orgullo de pueblo, “te quieres quedar y te das cuenta de la falta de servicios. El primer servicio que quisimos recuperar fue la escuela, que habíamos perdido hacía unos 15 años. Después de hacer las obras de acondicionamiento, la reabrimos con seis niños en el año 2018. Hoy tenemos 20 niños en la escuela y cuatro en la guardería”, comentó Carolina. Para atender a las necesidades reales preguntaron a vecinas y vecinos sobre qué servicios faltaban. Crearon el espacio “Rincón cerca de ti”, ubicándolo en el Ayuntamiento, “para acercar los servicios que teníamos lejos del municipio: servicios sociales, educativos, becas, tarjeta dorada, valoración de la dependencia, ayudas a libros, reagrupación familiar, ayudas a emprendedores, gestiones de la PAC… todas esas cuestiones que en la vida cotidiana nos obligan a desplazarnos a una ciudad”, nos contó Marimar, segunda teniente alcalde.
Los “Paseos por nuestro municipio” y el “Rincón cerca de ti” fueron el origen del Cidas-Vi, y gracias a la financiación obtenida pudieron contratar a Erika y a Vanesa, las técnicas del proyecto encargadas de coordinar y acompañar. “Desde Cidas-Vi trabajamos principalmente en tres sectores. Por un lado, se ofrecen servicios de profesionales a la población: peluquería, podología, manicurista y masajes. Son los espacios Cidas, que en la actualidad están utilizando varios emprendedores para realizar su actividad, y que esperamos que cada vez haya más espacios en los diferentes pueblos. Dentro de esto, también están las citas con el trabajador social del CEAS (Centros de Acción Social). Por otro lado, ofrecemos asesoramiento a emprendedores y nuevos pobladores. También se ha habilitado un espacio de coworking con seis puestos de trabajo”, nos explicó Erika. Vanesa añadió: “gestionamos y ofrecemos talleres y formación: ludoteca de invierno, campamentos de verano y talleres de circo y magia para los más pequeños, gimnasia de mantenimiento, talleres de envejecimiento activo para los más mayores, clases de alfabetización a través de la UNED y talleres de acompañamiento a la población migrante de la Cruz Roja”. Entre todas las acciones que realizan están las actividades para acercar la cultura a las zonas rurales a través de DinamizARTj, de la Fundación CIUDEN. Y es que el Cidas-Vi es mucho más que un centro de actividades: “lo que buscamos es conectar entidades (administración pública, empresas privadas, emprendedores, organizaciones sociales) para generar un ecosistema que atienda las necesidades de la población. Somos personal de referencia y queremos hacer red entre todos los agentes del territorio”, nos contó Erika. “Por ejemplo, las actividades de la gente mayor no son solo eso, sino que son una excusa para que ocurran otras cosas: que salgan de casa, que se encuentren y que después de los talleres den un paseo o se vayan a tomar algo”, explicó Vanesa. Al lado de Vanesa y Erika, hay un grupo sólido de personas voluntarias que aportan su tiempo y energía desinteresadamente.
A día de hoy el Cidas-Vi es el hilo conductor, la entrada para aquellas personas que necesitan algo, que tienen dudas o alguna idea, “la población ha asumido el Cidas-Vi como propio. Se acercan para buscar ayuda y también para proponer cosas: oye, ¿qué os parece si hacemos esto? ¿Se podría traer aquello? Hemos visto una respuesta positiva y grata de la gente y eso nos hace seguir moviéndonos y ofrecer más iniciativas. Nuestra ambición es tener más espacios Cidas-Vi para llegar a todos los pueblos de municipio”, explicó Carolina. Y es que Villagatón es un municipio activo. A día de hoy, aprovechando sus potencialidades, se desarrollan 29 negocios: ganadería extensiva, apicultura, albañilería, restauración, electricista, limpieza, explotación resinera, micología, tienda de ultramarinos y muchos más. Desde el Cidas-Vi siempre están atentas para ofrecer formación específica que fomente el emprendimiento y el empleo. Para conocer otras poblaciones fuimos a Montealegre a comer al Restaurante Casa Manolo, un ejemplo de emprendimiento de hace muchísimos años. “Manolo y Mari empezaron el negocio siendo una tienda y, posteriormente, se convirtió en un restaurante de referencia, con su plato estrella, la sopa de truchas, y carnes a la brasa. Además, ha sabido mantener el relevo generacional con su hijo Gabriel”, explican. Disfrutamos de una comida excelente acompañadas de parte del equipo del Ayuntamiento.
Pero todo esto no se queda aquí. En breves van a empezar con las obras para que el Convoy Train sea una realidad. Con esta iniciativa, seguirán reconstruyendo y reformando las instalaciones en el entorno ferroviario. Ildefonso, teniente de alcalde, nos explicó el proyecto por el que siete vagones en desuso se convertirán en un espacio para emprendedores y emprendedoras, una vivienda de tránsito social, apartamentos turísticos y dos vagones para ofrecer servicios como espacios Cidas-Vi. Al mismo tiempo, también están gestando otro nuevo proyecto Cidas-Vi que han llamado “Yo con ti tú con mi” dirigido a estrechar lazos. “Tenemos mucha población migrante en el municipio, sobre todo de Senegal, de Gambia y de Colombia. Y por eso un programa de integración e inclusión plena es esencial. Debemos ofrecer acompañamiento y asesoramiento a todas las personas nuevas que llegan a nuestro municipio. Y, sin duda, también nosotros nos nutrimos de todo lo que nos traen, de todo lo que nos ofrecen, de todo lo que nos enseñan”, cuenta Carolina. También nos explicó que la población migrante es un pilar esencial para el futuro de los pueblos como Villagatón: “soy una defensora nata de que el futuro de nuestros pueblos pasa por la migración. España hoy tiene que dar una respuesta a la migración que estamos teniendo y qué mejor manera que repoblando nuestros pueblos vacíos. Necesitamos gente que quiera vivir en nuestros pueblos y que crean en la vida rural. Sin nuevos pobladores cerraremos pueblos”.
En un contexto de envejecimiento y pérdida de habitantes, Villagatón busca soluciones innovadoras para revitalizar su territorio y asegurar un futuro sostenible. Este proyecto demuestra que, cuando se fomenta el emprendimiento y se amplía la oferta de servicios, el arraigo poblacional se convierte en una posibilidad real. De estas tierras leonesas nos llevamos el convencimiento de que es posible vivir en el medio rural. Aunque sean localidades pequeñas, los pueblos tienen futuro y es importante apostar por nuevos puntos de vista sin miedo a los cambios, con la mente abierta y aprovechando todos los recursos.











