
7 y 8 de octubre de 2024 Mancomunidad de la Taula del Sénia
PIEDRA SECA TERRITORIO SENIA, tota pedra fa paret
En esta segunda etapa visitamos un territorio muy especial, una mancomunidad formada por 27 municipios de tres comunidades autónomas: Aragón, Cataluña y Comunidad Valenciana. Entramos al territorio de la Mancomunidad de la Taula del Sénia por Teruel. Llegamos pronto por la mañana a Valderrobres. En el recorrido por la comarca de Matarraña ya fuimos viendo construcciones de piedra seca que dan a toda esta zona una identidad paisajística propia. Por eso, no es de extrañar que el proyecto que vamos a visitar se llame Piedra Seca Territorio Sénia.
En Valderrobres nos esperaban Tere, gerente de la mancomunidad, y Jaume, su antecesor. Les preguntamos por el origen de la mancomunidad y nos cuentan que “nació en el año 2005 por la inquietud de los alcaldes de pueblos vecinos, aunque de distintas comunidades autónomas”. Estos municipios comparten geografía, historia, lengua y cultura, se encuentran en los territorios periféricos de sus respectivas provincias y todos viven las dificultades asociadas a las limitaciones administrativas que los separan. Jaume nos contó que tenían “muchas ganas de trabajar conjuntamente para el territorio” y la posibilidad de unirse les abría nuevas oportunidades. “Somos una mancomunidad un poco atípica porque nos hemos centrado en abordar temas de promoción turística y conservación del patrimonio, como, por ejemplo, los olivos milenarios o la piedra seca. No queríamos que esta mancomunidad duplicara competencias de otras administraciones y pensamos que trabajar con el patrimonio era relevante para este territorio”, nos explicó Tere.
En Valderrobres también nos esperaba Sara, del Ayuntamiento. En esta localidad, al lado del emblemático castillo, se realizó una de las actuaciones de Piedra Seca Territorio Sénia: un proyecto impulsado con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que aúna un taller de aprendizaje durante 6 meses (40h semanales) para formar a un grupo de siete alumnos en la técnica de construcción con piedra seca y la promoción de este bien patrimonial. La componente práctica ha sido fundamental y se han realizado 13 actuaciones en los municipios de: Herbers, Castell de Cabres, La Jana, Vallibona y Rossell en Castellón; Valderrobres y Peñarroya de Tastavins en Teruel; Godall y Mas de Barberans en Cataluña. “Se intentó que hiciesen trabajos lo más variados posible: empedrados, valonas para los olivos, muros, mosaicos, etc.”. En el último mes se realizaron talleres para público en general en el que el alumnado hacía de docentes. “Para que se te queden bien los conceptos tienes que transmitírselos a alguien”, nos explicó Tere. “Fue una experiencia muy interesante: grupos intergeneracionales y de perfiles muy distintos. Los alumnos estaban encantados de hacer de profes”, recuerda.
Los talleres de empleo son una excelente manera de “unir trabajo y servicio a la comunidad con aprendizaje”. Tere señalaba que, en este caso, ha sido esencial “encontrar un buen docente y hacer una buena selección de los participantes para conseguir que se impliquen y comprometan en el proceso”. Si buscamos el porqué de este proyecto hay una parte obvia: los conocimientos y las técnicas del arte de construir muros en piedra seca fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO en el año 2018. Pero, además, , como subrayan Jaume y Tere: “en todos los municipios de la zona, las construcciones de piedra seca están muy presentes en el paisaje aunque en los últimos años el sistema tradicional agrario ha cambiado y, con él, los muros de piedra seca. En muchos casos hay voluntad de que se recuperen pero no se encuentra gente que pueda hacerlo con el conocimiento necesario”.
En nuestra visita hemos tenido la suerte de ver en primera persona casi todas las actuaciones del taller. ¡Es impresionante e increíblemente bello! Y es que construir con piedra seca no es solo poner piedra sobre piedra, tiene una técnica que hace falta conocer y que va asociada al uso que tenga la construcción. Por ejemplo, en las zonas de montaña, como en Herbers, donde conocimos al alcalde Daniel, los muros de piedra seca permiten abancalar y retener la tierra: “es muy importante que el muro tenga un buen drenaje para que cuando llueva el agua pueda salir”, nos explicó. En esta localidad se reconstruyó un impresionante muro de 34 metros de largo y 2 metros de alto. La construcción en piedra seca permite realizar elementos funcionales, a la vez que bellos, como el empedrado de Vallibona, y también artísticos y creativos, como los mosaicos y los muros en curva en el área de Sant Marc en Rossell. Fue impresionante la vista del “mar de olivos” desde el mirador de Sant Marc. Desde allí descendimos a un nuevo paisaje que nos recibió con las valonas, construcciones alrededor de los árboles para evitar que los arranque el fuerte viento de la zona. Nos quedamos sin palabras al ver las realizadas en Mas de Barberans y Godall, que protegían olivos milenarios, como los que también vimos en Peñarroya de Tastavins, en el Rincón de los olivos milenarios, y en la Jana, en el Museo Natural de Olivos Milenarios, donde se rehabilitaron muros de piedra seca.
Y es que esto de los olivos milenarios es algo único y que se encuentra en la Mancomunidad de la Taula del Sénia, porque aquí ¡hay catalogados más de 7.000 que superan los 3,50 m de perímetro de tronco a 1,30 m del suelo! Es el lugar de más concentración de olivos milenarios del mundo. Desde la mancomunidad están trabajando en la recuperación, puesta en valor y protección de este patrimonio natural. Empezaron en el año 2006, cuando vecinas y vecinos de la zona se llevaban las manos a la cabeza al ver pasar camiones con olivos milenarios hacia destinos desconocidos. Esta historia se refleja muy bien en la película El Olivo, de Iciar Bollaín, en la que la mancomunidad tuvo mucho que ver en encontrar “el olivo”.
Os recomendamos venir y disfrutar la Ruta de los Olivos Milenarios con todos los sentidos. Estos inmensos seres vivos llevan milenios observando y acompañando los devenires de nuestra historia y no solo eso, sino que también ofrecen su fruto: olivas farga para elaborar nuestro preciado oro líquido. Y no es porque lo digamos nosotras, sino que los Olivos Milenarios del Territorio Sénia están reconocidos por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) como uno de los Sistemas de Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM). Esta figura hace referencia a sistemas vivos y en evolución formados por comunidades humanas en estrecha relación con su territorio. “El SIPAM Olivos Milenarios Territorio Sénia tiene como objetivo la conservación y puesta en valor de estos auténticos monumentos vivos y de todo su entorno (olivos de variedades tradicionales, flora y fauna, piedra seca, etc.), además del impulso de todo el Territorio Sénia, con sus pueblos montañosos, sus zonas costeras y las llanuras intermedias, donde, al lado de la antigua Vía Augusta romana, se halla la mayor concentración de olivos milenarios del mundo”, nos recuerda emocionado Jaume.
Piedra seca y olivos milenarios conforman un paisaje único y cuidar y promover este patrimonio es una fuente de riqueza y empleo para este territorio. “Las actuaciones del taller se han hecho en lugares con visibilidad o emblemáticos como, por ejemplo, delante del cementerio en Godall. De esta manera, hemos despertado una inquietud en el territorio y el resultado se ha visto en algunos ayuntamientos en los que se ha actuado. Una vez terminada la actuación con el taller de aprendizaje, el alcalde y las propias brigadas han hecho actuaciones por su cuenta, y eso está muy bien porque se despierta un interés y se abre un mundo”. Y es que la piedra seca engancha. Nos decía Tere: “para los participantes del taller, también ha sido muy interesante a nivel personal. Es gente que tenía este interés y que ahora están haciendo cosas, trabajando con reconstrucciones de piedra seca, que tienen planes en su cabeza de montar talleres por su cuenta. Hemos abierto nuevas posibilidades de empleo en el territorio y, aunque los usos tradicionales de la piedra seca se están perdiendo, hay que fomentar los nuevos usos que ya se están poniendo en marcha”. Sara, una de las alumnas residente en El Boixar, se animó y, después del curso, organizó dos jornadas de rehabilitación de muro en piedra seca con vecinos y voluntarios. “La gente que vino quiere arreglar muros en sus casas. Ha sido súper bonito y espero en un futuro hacer más talleres y jornadas. Unirnos todos los que estamos por aquí para que, con ilusión, podamos enseñar conocimientos a la gente”, nos cuenta. Sara nos decía que ahora mira los muros y “no veo solo piedras amontonadas. Ahora tengo una mirada más técnica y sé si están bien construidos, si se van a caer, donde pueden fallar…”.
Dentro del proyecto Piedra Seca Territorio Sénia los talleres y jornadas ya han terminado y están en la fase de promoción. Para ello han querido incluir un factor de innovación y digitalización con la empresa VirtualArchStudio. Este estudio de arquitectura con sede en Morella se dedica a la intervención y puesta en valor del territorio con nuevas tecnologías. “La virtualización, digitalización y posterior visualización en realidad virtual del patrimonio es una herramienta muy útil porque cuando digitalizamos un elemento obtenemos un gemelo digital muy preciso, fotografías o materiales audiovisuales 3D con los que puedes moverte y recorrer el elemento. Esto sirve no solo para preservar e intervenir en el patrimonio, sino también para generar catálogos virtuales y dar acceso a estos elementos para visionarlos luego a través de gafas 3D, por ejemplo, y hacer un recorrido por ese elemento”. Desde hace años aplican este tipo de metodologías al patrimonio, a las barracas y construcciones de piedra en seco de la zona con gran éxito y satisfacción.
Tere contó que este proyecto ha sido realmente transformador “para territorios como la Mancomunidad de la Taula del Sénia, donde hay municipios con problemas de despoblación importantísimos. El que haya proyectos que estén enfocados a poner en valor los recursos de nuestro territorio y sea la propia gente del territorio la que se dedique a ello, nos parece esencial para nuestro futuro. Tenemos que realizar actividades que contribuyan a que nuestros paisajes se valoren y nuestra gente se sienta a gusto aquí”.
En estos dos días compartidos en la Mancomunidad de la Taula del Sénia hemos sentido que es una comunidad viva y unida. Pese a estar compuesta por tres zonas diferentes: zona alta de montaña cercana a 1.000m de altitud, zona media con el mar de olivos y zona costera, son muchas más las cosas que les unen que las que les separan. En cada uno de los pueblos hemos podido conocer a parte del equipo municipal: Sara, teniente alcalde en Valderrobres; Rubén y Juan Carlos, concejales en Peñarroya; Daniel, alcalde de Herbers; y Alexis, alcalde de Godall y actual presidente de la mancomunidad. Personas comprometidas con su pueblo y su territorio que saben que en la unión y la colaboración está el futuro. Tere, con su trabajo incesante e ideas certeras y creativas, coordina estas labores con la alegría y la flexibilidad que la vida merece. Sin duda, como ellas bien dicen, “tota pedra fa paret”.














